Metamorfosis

El otro día fue el desencadenante de que ahora tenga que escribir este post. “Todos hemos sido jóvenes” decimos algunas veces a los mayores para justificarnos de algunas cosinas, ahora la expresión la vamos a tener que ampliar a esos armarios que suelen colocar en la puerta de las discotecas. Sí, los denominados porteros, por muchos sabida mi cruzada contra ellos, y que ahora intento reflejarlo quizás para esperar que aquellos que coincidan conmigo me dejen algún comentario.

 Antes de nada, quiero expresar que es un post de humor, lo digo por algunos que aprovechan cualquier cosa que escribo para atacar a mi persona, de todas formas se perfectamente que estoy generalizando y me da igual.

 Un día de verano de hace unos años mi cara acremada recibió en forma de galleta la muestra de que todo lo que digo aquí es cierto, yo no fui la primera víctima, y probablemente tampoco la última, de aquel animal que no conoce que los únicos autorizados para usar medidas coercitivas violentas son los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado.  Parece derecho consuetudinario que otorgar a un individuo una portería supone una metamorfosis de un ser racional a un ser animal. Señoras y señores, no intentéis ser más listo que un portero de discoteca, ni siquiera que lo parezca, pues su cerebro esta al mínimo.

Los últimos grandes ejemplos lo podréis encontrar en los conciertos de Bisbal y en la discoteca del ferial de Cáceres; los primeros deben llevar mal ver a tantas chicas y que ninguna los haga caso, de esta forma deciden pagar su mal humor con los primeros que pillan aunque estos simplemente pasen por delante de la puerta utilizando un derecho incluso consagrado en el Tratado de la Unión Europea,  la libertad de circulación. Los del ferial es otro cuento, aun no he encontrado a nadie que se dirija a ellos con adjetivos agradables, el franquismo hubiera deseado tales guardias civiles, los cacheos que hacen son de profesionales.

La Versus, la Down, la Cameron… todas estas discotecas están coloreadas con hombres de negro en sus entradas que evitan el mal en la sociedad, personajes que llevan mal trabajar de noche pero no deciden buscar un oficio diurno alejados de borrachos e individuos que demandan copas que es lo que precisamente ofertan los locales a los que intentan entrar previo pago de arancel. 

No busquéis más sentido a esto que el que tiene… mucha suerte!!